Segunda y última parte.No podía creer lo que estaba pasando, no creía que Toto estuviera llorando por su mamá, no creía que se hubiera muerto en un accidente la noche anterior, simplemente la realidad era otra… Lupita había muerto.
Víctor se acerca, Toto le dice lo de su mamá y también lo abraza, quisiera imaginar ese momento como si pudiese verla en los ojos de otra persona, una escena en la que no se necesita decir palabra alguna, en la que simplemente no hay palabra que decir, solo el sentir del dolor de la persona que quieres, del amigo preciado, una escena en la que tres amigos, tres hombres, tres personas, tres seres humanos, comparten ese momento abrazados para discernir el dolor.
En ese momento llega la novia de Toto, lo dejamos solo con su novia y abuela, Víctor y yo regresamos a la casa, mientras llegan otras amistades de su familia para ofrecer su ayuda en lo que se necesite, me siento afuera de la casa de Víctor mientras él se queda de pie en la puerta, aún seguimos sin creer lo que había pasado, así que nos quedamos alrededor de hora u hora y media sin decir palabra alguna.
Después de ese tiempo le digo a víctor que me retiro a mí casa pues necesito una ducha y además tengo muchas cosas que hacer, para poder estar con Toto más adelante. Una vez entrando a mi casa veo a mí hermana y le comento lo que había sucedido, ella al igual que yo está sin poder creerlo, después de que ella asimila la noticia comenzamos a platicar que tenemos que arreglar todo lo que cada quien debe de hacer para poder estar más adelante en el *Velorio de Lupita, en cuanto nos disponemos a hacer cada uno nuestras actividades diarias, llega mi madre comentando que ve mucho movimiento fuera , así que decido contarle lo que sucedió, una vez que termino de hacerlo, cada quien se retira para hacer lo que debe.
Ya al anochecer me acuesto en mi cama para dormir aunque sea un rato, para poder estar en la noche en la funeraria donde velaran el cuerpo, cuando de pronto llega mi mamá y nos comienza a comentar lo que doña Hermila (familiar de Lupita y de Toto) le acaba de decir.
Al parecer la mamá de Toto venía de una reunión de maestros de otra ciudad, cuando al llegar casi a Xalapa se impactaron en la parte de atrás de un “Torton” (camión de carga), el accidente fue tan fuerte que los cuerpos de tres de las cinco personas (Todos maestros) que venía en la camioneta del accidente, quedaron destrozadas. Así que aun más nos impresionó la muerte, cuando de momento nos dimos cuenta que ya era hora de ir a la funeraria pues queríamos estar el mayor tiempo posible acompañando a la familia, ya que no podíamos quedarnos toda la noche debido a mi sobrina.
Una vez llegando a la funeraria subimos las escaleras y al llegar al final me encuentro con la novia de Toto, la saludo le pregunto que en donde la velaran, ella me dice que será en la sala de enfrente, así que me despedimos de ella y vamos a la sala que nos indicó, esperamos un rato en fuera de la sala, para después entrar, en la entrada estaba Toto ya su novia y algunos amigos y familiares, le doy el pésame y entro a la sala para colocar un arreglo de flores, en ese momento comienza el rezo, así que para que mi hermana no se cansará de estar parada con mi sobrina decido cargarla para que no de molestias y mi hermana pueda rezar tranquilamente. El rezo duro alrededor de unos treinta a cuarenta minutos, al terminar mi madre le dio el pésame a doña Toñita (mamá de Lupita y abuela de Toto), quien estaba incontrolable por el dolor de perder a su hija más cercana, después de eso escuchamos que pusiéramos atención, al girar mi vista me dí cuenta que era un señor quien diría unas palabras, no sé quien era el señor y hasta la fecha no sé quien es (creo que es una amigo religioso de Toto), pero la manera en la que hablaría me haría meditar ese día y más adelante, hablo del dolor que pudiera sentir Toto, su abuela y su familia en ese momento y de como había que afrontarlo y tratar de ayudar, pero lo explico de una manera que no pude describir pero a todos nos hizo recapacitar mucho, eso fue obvio por la manera de comportarse de todas las personas presentes, pero en lo personal lo que más me hizo meditar fue cuando dijo que es bueno meditar que eso ayudaba mucho en esos momentos pero que no era suficiente, que mejor en lugar de hacer eso, mejor cerráramos lo ojos y que si en verdad sentíamos algo de dolor o deseo alguno de ayudar, en vez de meditar pensáramos en algo que deseáramos en verdad hacer o cambiar en nuestra vida para bien, en ese momento como si algo dentro de mi hubiese escuchado lo que deseba escuchar, me di cuenta de algo que debía de hacer con respecto a mi vida y mis sentimientos, me di cuenta que no siempre puedes hacer todo para todas las personas que amas y que siempre hay que sacrificar algo por el bien de otros, en ese momento tomé una decisión con respecto a mi vida y mi situación con **Luna, así que finalmente saque la fuerza para decirle a **Luna, lo que tenía que decirle, aunque en ello se fuera a ir no una parte de mi corazón, si no una parte de mi alma. En ese momento todos nos tomamos de las manos, hicimos nuestra promesa y terminó diciéndole a Toto que fuera fuerte y que no solo estaría él para ayudarlo sino que todos sus amigos estarían también para hacerlo. El señor se retiro después de abrazar a Toto y decirle algunas palabras, así que todos tomamos asiento para acompañar a la familia. Después de unas cuantas horas empecé a morirme de sueño pues, no había dormido prácticamente nada, pues aparte de no dormir por la desvelada, hacía unas horas también que había asistido a uno de los rezos de un amigo que murió hace unos años, el cual tal vez algún día hable de él pues después de su muerte se vinieron muchas cosas que me hicieron llegar a estar mucho tiempo en mi casa y por lo tanto estar en internet.
Así que mi madre y hermana decidieron que ya era hora de marcharse, pues aparte de que mi sobrina debía de dormir, yo también lo necesitaba mucho. Nos despedimos de la familia de mí amigo y de las personas que asistieron, ya fuera de la sala nos encontramos con una señora que no veíamos desde hace mucho que era una amistad de años, pues la dejamos de ver a ella y a su esposo, antes de la muerte de mi padre (lo cual también tal vez algún día cuente esa parte de mi vida), nos enseño a su hija que por cierto como creció la mocosa berrinchuda y se puso “mamacita” (guapa), nos platico de que había terminado su carrera de no se que cosa (la verdad ni preste atención por que me estaba muriendo de sueño), nos comento que ya entraría a trabajar pronto en ***C. F. E. pues que… por sus buenas calificaciones un amigo de de hija con el que siempre andaba, la había recomendado… jaja como si nos mascáramos ese engaño, tan obvio era que la mocosa se andaba acostando con el sujeto que según es su amigo y que le ayudo a entrar por sus “buenas calificaciones”, como si yo no conociera a las de su calaña, lo cual no entraré en detalles pero, bastaba con darse cuenta la manera en la que me veía la “niña”, bueno, nos despedimos de la señora, de su hija no me despedí que no soporto a las que dan las nalgas para obtener un empleo por falta de capacidad. Salimos de la funeraria y fuimos a una taquerìa a cenar algo pues ya era muy tarde y en la casa no había nada que cenar, mientras cenábamos, comentamos de lo que había dicho el señor que nos pido que nos tomáramos las manos en el velorio y que nos gusto mucho la menara en la que hablo (me incluyo por que a mi también me gusto), terminando de cenar nos retiramos a la casa hablamos de un poco más de los sucedido y cada quien se retiro a tratar de descansar.
Novenario
Habían pasado ya nueve días desde el fatídico accidente, eran las 10:45 A. M. Mí familia y yo salimos de la casa para asistir a la iglesia donde darían el última misa pero primero pasamos a preguntar para cerciorarnos que ya hubiesen llevado los restos ala iglesia. Ya fuera de la casa de Toto me recargue en un automóvil que estaba estacionado a un lado delante del portón, justo en ese momento sale Toto de su casa junto con su novia, él, sereno y aparentemente tranquilo me saluda, lo abrazo y nos ponemos a platicar un rato junto con su novia, me dice que en un rato llegaran los autobuses para llevarnos a todos los asistentes al cementerio donde darán sagrada sepultura a su mamá, después de eso platicamos muy poco para después de unos cuantos minutos quedarnos en silencio. Llegan unos amigos de su mamá y él se despide de mi junto con su novia, mientras tanto mi familia y yo seguimos esperando hasta que avisan que es el momento de ir ala iglesia Una vez que llegamos a la iglesia nos dimos cuenta que contaba con la asistencia de muchos conocidos y mucha más gente pues la mamá de toto era muy querida. Así que entramos tomamos asiento y nos dispusimos junto a las demás personas a escuchar la misa que daría el sacerdote, la cual casi siempre es la misma (por no decir que siempre dicen los mismo). Terminada la misa la caja con los restos de la mamá de Toto fue cargada como se acostumbra por personas allegadas al fallecido en este caso la mamá de mi amigo. Fuera de la iglesia antes de marcharnos nos encontramos con Toño el primo de Toto, quien me dijo que ya habían llegado los autobuses que nos llevarían al cementerio, así que nos subimos a los autobuses y tomamos asiento a esperar que dieran marcha, mientras, esperaríamos que las demás personas se subieran a los demás autobuses, en ese momento veo a Rodrigo quien me dice que ya no tardaran en dar marcha por que al parecer todos los autobuses que envió su papá estaban ya llenos. Me platica que antes de ir al cementerio primero llevaran los restos de la mamá de mi amigo a su casa, pues desgraciadamente el día de su accidente salio para no regresar y como ella amaba mucho su hogar, creen que lo correcto es que antes de ir al cementerio lleven los restos a su casa antes del descanso eterno; en ese momento el chofer enciende el autobús y comenzamos el viaje a la casa de Lupita. Una vez que llegamos dan un pequeño rezo seguido de unas palabras de unas amistades de la mamá de a mi amigo, las cuales hicieron ver la estrecha amistad que había entre ellos y Lupita. Terminado el rezo y las palabras de las amistades, nos dirigimos hacia el cementerio donde darían sepultura a la mamá de Toto, así que todos los asistentes tomamos de nuevo los autobuses, y dimos marcha hacia el cementerio. Una vez que llegamos a la entrada del cementerio el cual es llamado “bosques del recuerdo”, bajamos de los autobuses para iniciar el recorrido hasta donde sepultarían a la mamá de mi amigo. Tome entonces de la mano a Thanne y fuimos caminando poco a poco mientras, como es la curiosidad de un niño se quedaba observando las tumbas de otras personas las cuales las que a ella le llamaban la atención fueron precisamente de niños, algo curioso, tal vez por que en algunas había rehiletes y uno que otro diminuto juguete, aunque había algunos que no parecían de niños y por casualidad supongo, todas las que a ella le interesaron eran de niños, así que mientras caminábamos lentamente, fui platicando con ella y tratándole de explicar las razón de los rehiletes y los pequeños juguetes, así como irla acostumbrando al tema de lo que es la muerte, pues no es por que sean niños pequeños se les deba ocultar cosas o no hablar de algunos temas, lo cual me confirmo que si aun niño desde temprana hablas con claridad y tratas de explicarle las cosas, ellos a su nivel, empiezan a entender de ciertos temas de los cuales se cree que no puedan comprender. Cuando llegamos a donde sepultarían los restos, el que sería el último rezo, había comenzado. Le di a mí hermana a Thanne, me acerqué a donde estaba el rezo y comencé a rezar mientras veía como lloraban algunos familiares. Una vez terminado el rezo, empezaron las “últimas palabras” palabras para Lupita, mientras toto y su abuela arrojaban una flor un instante antes de comenzar la sepultura. Mientras terminaban los señores de colocar la tierra en su lugar hubo ese silencio que siempre hay en esos momentos, como esas despedidas en las que no se puede decir palabra alguna. Una vez que terminaron los señores de acomodar todo solo faltaba lo que sería la cruz, así que mientras decidían como se colocaría, las amistades de la mamá de mi amigo nos ofrecieron a los presentes un poco de rompope y si alguno fumaba pues algún cigarrillo, lo cual de momento no acepte pero ya al final termine por aceptarlos. Un momento después de colocar la cruz fue cuando empezó a cantar el trovador unas canciones que a ella le encantaban, así que mientras las demás personas escuchaban con gran tristeza, yo empecé a recordar todo lo que había pasado sin poder creerlo mientras podía observar a Toto, como se le escurrían las lagrimas. En ese momento pasaron muchas cosas por mi mente, principalmente esas palabras que había dicho ese señor en el *velorio. Pensé en todos mis seres queridos como mi madre, mi hermana y Thanne, también pensé en mis amados amigos como el Güero, Iván, Víctor, pero sobre todo en **Luna, y fue en ese momento, mientras escuchaba esas canciones, mientras decíamos un hasta pronto a Lupita, que, sin duda alguna jamás olvidaría a Lupita y a mis seres queridos, sobre todo a mí **Luna y que mientras viviera haría todo lo posible por que ellos estuvieran bien, recordé como solía ser antes y la vez el cuestionarme como es que había cambiado tanto, así que me decidí a ser todo lo posible para volver a ser la persona que siempre sonreía, la persona que siempre ayudaba a los demás, y sobre todo esta vez, dar todo de mí para disfrutar a mis seres queridos y mejorar como persona, como hombre y como ser humano, a ser como solía serlo aunque de antemano supe que no sería lo mismo ¿Por qué? la respuesta era muy sencilla, **Luna se había llevado consigo gran parte de mi ser, el cual ya nunca será mío de nuevo, aunque al final nunca lo fue, por que siempre fue de ella, aun antes de nacer. En ese momento me decidí a decirle adiós para siempre, nunca de mi corazón y alma, pero si de mi vida, así que en cuanto volviera a charlar con ella, sería el adiós, el triste y doloroso adiós de mí parte. Sabía que ella encontraría algún día a alguien que pueda darle todo lo que yo nunca le pude dar, a una persona que pudiera robar una dulce y hermosa sonrisa como yo nunca pude hacerlo y sobre todo, alguien que pudiera estar a su lado y nunca la hiciera llorar, pero sobre todo… que ella amará con todo su corazón y venciera finalmente al fantasma, lo cual yo nunca pude hacer. Me di cuenta que siempre la amaría y aunque le diría que me alejaría de su lado y que la olvidaría, yo sabría que nunca sería así, pero al final, sería mejor para ella olvidar que alguna vez existí. Así que esa mentira de que la olvidaría, aunque fuese mentira, sería lo mejor, aunque si ella algún día me hablase y me dijera que me ama, sin dudarlo estaría con ella, pero eso es algo que nunca nacerá de ella, ojalá que en otra vida, pero en esta sabía que no. En ese momento me concentre en las canciones que escuchaba, y al final en el último silencio, al decirle adiós a Lupita, también le dije adiós a todos esos sentimientos malos que había dentro de mí y empecé una vez más con todo, como debió haber sido desde el principio. Unos días antes del accidente y hasta ese momento, todo pareciera que pasaría para hacerme reflexionar y cuestionar todo lo que había sido de mi vida una vez más. Finalmente me despedí de Toto y le dije que siempre contaría conmigo y mientras me alejaba de él y de ese lugar, me alejé de cierta manera también de **Luna y recordé que para ayudar a seres queridos, algunas veces tienes que dejar a otro que ames, aunque este note haya amado nunca, pues indiscutiblemente, toda tu vida puede cambiar totalmente en un abrir y cerrar de ojos, aunque… cierta parte de tu ser, después de la despedida… siempre estará esperando, una nueva oportunidad para estar con ese ser amado una vez más.
* Velorio.- El día que se vela a una persona que acaba de fallecer.
** Luna.- El amor de mi vida y la niña más linda del mundo.
*** C. F. E.- Comisión Federal de Electricidad.
[@]l $OñªÐÕ® $o\®!£n+€ «†»